Por: Camila Osorio y Alejandro Vásquez
Indiscutiblemente algo está cambiando en la sociedad chilena, el empoderamiento ciudadano se está haciendo cada vez más fuerte. Para el sociólogo Sebastián Huneeus, es en gran medida "gracias al Gobierno de turno" el que es claramente identificable en cuanto a su consigna de ser "Un padre autoritario al que es fácil tenerle bronca y ser rebelde". Sin embargo, ¿Qué será lo que está haciendo que los ciudadanos chilenos sientan la necesidad de salir a las calles con tanta fuerza como está sucediendo este último año? Sin duda, algo está cambiando e intentamos averiguar qué es.
| Foto por: Camila Osorio |
Son las tres de la tarde, miles de personas apostadas en la mítica Plaza Italia, banderas coloridas se ven flamear a lo largo de varias cuadras. Familias completas, gente del espectáculo, políticos, transformistas, diversas organizaciones, todo cabe en este día en que se celebran los 20 años de la existencia del Movilh. Convocándose a una marcha multitudinaria, lejos la más masiva que ha logrado en sus años de existencia, y todos por una misma causa: la igualdad y el respeto de las minorías.
Rolando Jiménez, director del Movilh cree que "el rol ciudadano ha sido minimizado, ha sido invisibilizado porque se entendía que solo había representación por los partidos políticos. Hoy día los movimientos han demostrado que cuando los partidos no son capaces de conducir y ponerse a tono con los cambios culturales, con las necesidades de la gente, todos les pasan por encima".
- ¿Por qué crees que esta marcha ha convocado tanta gente? –
"Porque hemos alcanzado un punto de inflexión en términos de que llevamos dos períodos presidenciales discutiendo la necesidad de regular, reconocer derechos, igualdad ante la ley para las personas que tenemos una orientación sexual distinta. Y porque además el movimiento homosexual ha alcanzado a partir de la labor pedagógica, que hemos hecho por mas de veinte años, un nivel de conciencia en la población que nos permite decir, y a la gente le permite decir, que no estamos dispuestos a seguir tolerando la discriminación basada en la orientación sexual de las personas. Entonces, hay un momento de inflexión y un momento político muy oportuno".
- Los movimientos sociales que se están viviendo hoy, principalmente este año en este país, ¿influyen en lo que está pasando ahora con ustedes? –
"Por cierto, hay una correlación con ese movimiento social, con esa necesidad de expresarse. Esta democracia es tremendamente imperfecta y por lo tanto el rol del estado en la salud, en la educación, en la distribución del ingreso, en respetar las distintas expresiones culturales y étnicas que hay en la sociedad chilena, nos dan cuenta de la realidad nacional y por lo tanto hay un hambre de participación y de movilización que se está expresando fuera de los cauces, de los partidos políticos, porque estos han sido incapaces de dar respuesta".
En el intento de dilucidar el fenómeno social que conlleva a los ciudadanos de un país a empoderarse de sus causas y concretarlas, manifestándose de una forma democrática, marchando por las calles, identificándose a la vez con diversas causas, es que conversamos con el sociólogo de la Universidad de Chile, Sebastián Huneeus. Para él, "las cosas que en algún momento fueron garantía de estabilidad y de proyección en la vida, en el trabajo, en partidos políticos, la religión, hoy están cuestionadas. Entonces la sociedad se está acomodando a nuevas formas de expresión y participación. Y la sociedad por tanto, va buscando causas con las cuales comprometerse".
Para él es sumamente relevante el gobierno de turno "antes, cuando estaba la Concertación, los movimientos sociales estaban confundidos. Porque la Concertación era una coalición política, económica, ideológica, que fue torturada por la dictadura, que luchó en contra de ella, eso es innegable. Por ejemplo, tuvimos de ministro a Sergio Bitar, quien estuvo en Isla Dawson, o sea, fue torturado por los militares. Teníamos a Michelle Bachelet, hija de un general asesinado. Tú podías odiar a Bachelet, pero tu mamá o tu papá pensaba: pero ella luchó contra la dictadura. Por tanto, el movimiento inicial no agarraba tanta potencia como ahora, sí la agarró el 2006, pero no de tal magnitud".
Pero para Huneeus esta revolución ciudadana no tiene que ver con la oposición al gobierno como podría inferirse, "es gracias a que existe el gobierno, este gobierno. Es como cuando tienes un padre muy autoritario, muy fascista, es muy fácil tenerle bronca y ser un rebelde, pero cuando tu padre es un buena onda o buena onda pero que tiene su lado oscuro, no es tan fácil tenerle bronca". Y recalca "Esto ha sido al margen de los partidos políticos, acá la concertación no ha tocado ningún pito. Ahora que quieran sacar crédito político de esto, es otro cuento, pero esto es la sociedad, la gente, las comunidades, los grupos de amigos, los vecinos, las familias, es algo bien bonito. No es un acontecer político partidista, es un acontecer político ciudadano".
El caso de Inglaterra
En la marcha por la igualdad, se encontraba el embajador de Gran Bretaña en nuestro país, Jon Benjamin, país en donde las leyes de matrimonio homosexual se oficializaron en el 2005, pero como él cuenta, este tipo de movimientos sociales viene desde hace unos cincuenta años atrás.
- ¿Qué crees que falta en Chile para que ocurra el cambio social que están solicitando los manifestantes? -
"Es igual que en los otros países, tiene que ver con la estructura social, tiene que ver con la influencia de distintos grupos y religiones y eso no es tan distinto a mi país en cuanto al curso de cómo se va desarrollando el debate; son distintas agrupaciones, distintas fuerzas, pero lo importante es que en Chile, en una democracia abierta, es legítimo que todos dichos grupos, estén a favor o en contra, expresen sus visiones y halla un debate nacional. De ahí surgen nuevos convenios que reflejan los deseos mayoritarios en el país".
- ¿Qué valor crees que tienen las Ong's y los medios ciudadanos para que la gente pueda ejercer su derecho a expresarse? -
"Es un aporte para crear conciencia en el público. Hoy en día es más fácil difundir las ideas y deseos gracias a las redes sociales. Lo que ocurre es que las demandas se difunden más rápido y eso ayuda, pero no necesariamente uno llega más rápido a las metas. Eso depende también de las fuerzas opuestas que son los que se resisten a que haya un cambio".
- ¿Cómo los que votan las leyes, dices tú? -
"Claro. La sociedad chilena consiste de muchos sectores, y de a poco hay que ir sintonizando las visiones hasta que salga una mayoría clara. De todos los movimientos, en todo el mundo prácticamente, ninguno ha realizado sus metas de la noche a la mañana, sino que a través de muchos esfuerzos y muchos años de trabajo. En Inglaterra, hace cuarenta años atrás, cuando se hacían marchas a favor de los gays, la gente se reía y se oponía. Ahora es todo lo opuesto, pero eso nos ha costado varias generaciones".
- ¿Tú crees que la incorporación de las redes sociales, ha impactado en la homogenización de las ideas?
"Si claro eso ayuda a avanzar en el desarrollo de una conciencia social. No necesariamente asegura el cumplimiento de las metas, pero si ayuda mucho. De hecho, yo mismo mande un Twitter y ya me contestaron desde Australia".
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Lo que sí está claro, es que estamos viviendo una revolución ciudadana jamás vista, al menos desde el retorno a la democracia. El poder ciudadano se está haciendo presente y se ha demostrado que nuestro país no se queda callado cuando se siente vulnerado en sus derechos y peticiones.
Movimientos sociales que además, han ocurrido en diferentes países a lo largo de los años y este al parecer sería el nuestro. Tendremos que esperar a ver qué consecuencias traerá y las cosas que se sacarán en limpio, para que como país sigamos creciendo.

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